15.3.07

Superviviente nato


Cuando por fin dejé de estar en estado raro-zombi, me costó bastante tiempo empezar a disfrutar de las pequeñas cosas que hacen agradable la vida. El imbécil del "ingeniero de personalidad del seguro" me dijo que yo estaba hostil. Si lo viérais os daríais cuenta de que no tiene ni tres ni revés y que, hasta vistiendo, es incongruente. He visto muchos payasos más discretos.
Pasado el escollo, a cada cerda le ha llegado su San Martín. La que quería conseguir más bellotas de toda la piara hace tiempo que animó la matanza con su sangre. Las otras están tan venidas a menos que no merece la pena ni hacer más mención de ellas.
Sin embargo, el pequeño aunque conspicuo recluta servicial pero con botones, no se dejó pisar y jugó sus cartas hasta mejor de lo que creía en un principio. Como en un cataclismo nuclear. Lo mejor de todo es que la que está hecha menuceles fue advertida e hizo caso omiso. Cuando eres redundante, sobrevives. Viva Silverberg.

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