
Intenté el martes ir con Azog Arazed a la Expo con nuestros pases de 3 días, de los cuales habíamos gastado solamente 1 día. Resulta que la primera vez ya dieron problemas en el torno porque no se leía el código de barras. Estuvieron toqueteando las entradas varias personas -con todos sus dedazos- hasta que por fin comprobaron que el código de 24 cifras que hay bajo el de barras era correcto. Pero el martes, sin embargo, nuestros pases, que habían sido guardados con esmero en las mesillas de noche durante meses, dentro de una caja y un sobre respectivamente, ya no se leían de ninguna forma. No nos dejaron entrar porque ellos mismos nos los habían borrado y porque la tinta, en un arrebato por salvar el medio ambiente, además era biodegradable (igual que las de los tickets-garantía de Mediamarket), con lo cuál, como los compramos en 2007, habían terminado su biodegradación con ayuda del sol y las zarpas de los empleados de la Expo. Ellos nos remitían al Ayuntamiento -que por supuesto estaba cerrado a esas horas de la tarde- y el Ayuntamiento en el 010 nos mandaba a Ibercaja, donde se pagaron las entradas. La única solución que nos dieron fue comprar otra entrada. Pero como Azog Arazed es muy lista, lo solucionó al día siguiente. Quien quiera saber cómo, que me lo pregunte.
ACTUALIZACIÓN
Azog Arazed se acordó de que esas entradas se compraron junto a otras seis más. Sólo tuvimos que localizar a las personas que las tenían y comprobar sus números que, como eran correlativos cercaron nuestra búsqueda a solamente cuatro posibilidades. Así logramos entrar.Por cierto, si hubiésemos comprado nuevas entradas no nos habrían devuelto el dinero, como nos indicaron mediante una carta en la que ponía que los portadores de entradas se hacen responsables del estado de las mismas. Ahí veo dos pegas:
- La gente de las taquillas manosearon nuestras a base de bien, si no, la primera vez que entramos ya no se hubiesen leído, porque desde ese día no salieron de nuestras carteras.
- La tinta era biodegradable, hecho que obviaron a la hora de responderme en la carta. Yo puedo hacerme cargo de una entrada pero no del paso del tiempo, además, ¿dónde narices se conserva bien una entrada cuya tinta se descompone porque sí? Yo la tuve en la mesilla, dentro de una caja de plástico de esas donde vienen los relojes. ¿Necesitaba naftalina?
1 comentario:
¿Cómo? ¿cómo? ¿cómo?
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