
Ayer salí por el Casco Viejo. Hacía muchísimo tiempo desde la última vez. Resultó ser una experiencia nada traumática, bien al contrario, me lo pasé bastante bien. La diversidad de la fauna despertó en mí el sociólogo que llevo dentro y estuve bastante entretenido observando la configuración de los grupos, el gregarismo social de la gente, el comportamiento de las masas, etc. Resultó enriquecedor. Además comprobé lo bien producido que está el disco de Bisbal; tendré que enterarme de quién está detrás. Por cierto, sigo sin comprender una año más qué es lo que la ve la gente al reggaeton de las narices. Hoy es el día de la madre. Nos vamos mi mujer y yo a ver a las respectivas.
6 comentarios:
Ay madre, tu por el casco y a gusto. Quien te ha visto y quien te ve. Lo próximo será una excusión por el rollo....
Sí, las zonas de bares son interesantes para observar todo lo que dices.
Acabadico estoy, maños. Será que me hago mayor y se me despiertan la nostalgia y el fervor masoquista adolescente.
Como experimento sociológico no está nada mal, pero el trabajo de campo a mi me dura media hora como máximo.
En cuanto a la excursión por el rollo no te olvides de entrar al diecisiete, posturas, extra sin filtro y lo que era el antiguo elub
Saludos, del sr. Orallo.
¿No ibas a poner el hígado en barbecho? Poco se nota. ;)
Lo tengo en barbecho, lo tengo jjjjajajaj, no me acordaba de esa expresión... hace falta ser borrachuzo para decirla (que conste que yo no fui, pero borrachuzo soy un rato largo)
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