
Mi sobrino tiene un año desde ayer. Él, que sin saberlo, me ayudó a salir de mi bache emocional crece sin mesura. Está precioso andando como un pequeño pasmarote, sin memoria muscular y sin un rumbo apreciable. Como no les he preguntado a sus padres, no pongo foto del chico.
Y como es Domingo de Ramos, eso que celebramos aquellos que aparecemos registrados en los libros de los curas, comienza la Semana Santa. Yo, los únicos ritos que sigo fielmente este día son dos: poner el disco de Jesucristo Superstar (versión española, que Camilo cantaba mejor que el estadounidense) y estrenar algo. Es lo que tiene no creer.
2 comentarios:
Yo no hago nada especial, voy al gym como siempre, a mi cubículo receptoril. O sea, que el Domingo de Ramos es cuando empieza todo lo de la manifestación de los cucuruchos... ¿No había nada el sábado ya? Es que no me entero...
Mi felicitación para el peque que ya no es tan peque y para los papis, por ese añito ya y por, sin quererlo, salvar a peluchico de ese profundo y oscuro mundo interior.
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